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Profesora del curso
Escritora · Librera · Voz de la narrativa millennial en español
Escritora y librera en Ruzafa (Valencia). Autora de Justicia poética y La segunda, publicadas por Espasa.
Mamen Monsoriu nació en Valencia en 1994 y estudió Biotecnología en la Politécnica. En algún momento entre los números y las moléculas descubrió que lo suyo eran las palabras, y desde entonces no ha mirado atrás. Empezó a escribir en la adolescencia por necesidad —la misma que lleva a muchos a confesar cosas en un papel que no serían capaces de decir en voz alta— y se quedó porque descubrió que era vocación. Esa diferencia, entre lo que se empieza por impulso y lo que se sostiene con disciplina, es uno de los ejes de todo lo que enseña.
Hoy Mamen es escritora, librera y una de las voces más reconocibles de la narrativa contemporánea en español. Regenta la Librería El Imperio en el barrio de Ruzafa, en Valencia, un espacio que se ha convertido en punto de referencia cultural de la ciudad. Desde allí lee, recomienda, escucha a sus lectores y cultiva algo que muy pocos escritores tienen: el conocimiento de primera mano de lo que la gente realmente busca cuando abre un libro.
Su bibliografía abarca tres poemarios, una colección de micropoesía y dos novelas publicadas con Espasa. Justicia poética (2024) llegó con fuerza: una historia sobre poesía, maternidad y la pregunta que angustia a cualquier persona creativa —¿termina la creatividad donde empieza la responsabilidad?— que conectó con miles de lectoras y recibió muy buenas críticas. La segunda (2025) consolidó lo que muchos ya intuían: que Mamen Monsoriu es una voz generacional con criterio propio, comparada por la crítica con Sally Rooney o Dolly Alderton, pero firmemente enraizada en Valencia y en una forma de escribir que no le pide permiso a nadie.
El punto de inflexión de su carrera fue concreto y claro: el día que Espasa llamó para publicar su primera novela. Antes de eso, había recorrido el camino a su manera, con poemarios, una autoedición y la certeza de que no hay atajos válidos. Ese recorrido es lo que la hace especialmente exigente con una cosa: el ansia de publicar antes de tiempo. Es el error que más ve en los escritores que empiezan, y el que más le duele, porque sabe exactamente lo que cuesta construir algo que aguante.
Escribe de madrugada, en silencio absoluto, o en cafeterías llenas de ruido. Dos condiciones aparentemente contradictorias que conviven en ella sin conflicto. Lo que nunca cambia es su regla no escrita: no buscar excusas. Dice que la escritura y la preparación de una maratón se parecen mucho más de lo que parece. Ambas exigen entrenamiento, constancia y aprender a gestionar el muro que llega cuando el entusiasmo inicial se agota.
Pertenece a la Junta Directiva de CLAVE y es una de las voces habituales del pódcast La Plaza de las Letras. En Aprende a ser escritor abre y cierra el camino: enseña a elegir el tema y el género de tu novela, y a recorrer el camino hacia la publicación sin caer en el error de publicar antes de tiempo. Su argumento para ser la persona adecuada para enseñar eso es el más honesto posible: es muy buena lectora. Y quien sabe leer de verdad, sabe escribir lo que los demás necesitan leer.
Dice que escribir es embellecer. Y que si ayuda a alguien a ser escritor, estará dejando el mundo un poco más bonito. Añade, casi de pasada, que lo más importante que hay que tener para escribir —además de talento, disciplina y necesidad— es valor.
Su consejo para quien empieza
«Lo más importante que hay que tener para escribir, además de talento, disciplina y necesidad, es valor.»
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